Nació el 3 de abril de 1848 en la hacienda de Puñual, cerca de Ninhue, provincia de Ñuble, Octava Región. Hijo de Agustín Prat y de Rosario Chacón, su familia se trasladó a Santiago a causa de una enfermedad del padre.
En 1856, a los ocho años, Arturo ingresó en la Escuela de La
Campana, donde destacó por su conducta y rendimiento. Después de él nacieron
cuatro hermanos más, lo que empeoró la situación económica familiar. En 1858,
los Prat se trasladaron a Valparaíso,donde contarían con la protección de su
tío Jacinto Chacón, abogado, intelectual y escritor que se había casado en
segundas nupcias con Rosario Castañeda. Ella era viuda y tenía un hijo de su primer
matrimonio: Luis Uribe.
Bajo la influencia de su tío, Arturo y Luis ingresaron en la
recién creada Escuela Naval. Tenían, respectivamente, diez y doce años. En
1861, como aspirante a guardiamarina, Arturo fue asignado a la corbeta
Esmeralda, donde tuvo como comandantes a Manuel Escala, José Anacleto Goñi y
Juan Williams Rebolledo. Tres años más tarde, después de rendir su examen
final, obtuvo el grado de guardamarina.
En 1865, durante la guerra de Chile contra España, participó
en el combate de Papudo. La Esmeralda, al mando de Williams Rebolledo, capturó
la goleta española Covadonga. El 29 de noviembre del mismo año fue ascendido al
grado de teniente segundo, en reconocimiento de su valeroso comportamiento en
combate.
En 1866 participó en el combate de Abtao. El 3 de febrero de
1866, la Covadonga llegó al puerto de Abtao, donde junto con otros barcos
entabló combate con las fragatas españolas Blanca y Villa de Madrid, y forzó la
retirada de ambos buques. Tras esto, la escuadra aliada chileno-peruana se reunió
en el puerto de Valparaíso.
En 1868 le correspondió llevar víveres y auxilio a los
damnificados por el terremoto del Perú. Ese mismo año, fue comisionado para
volver a ese país para repatriar los restos del Libertador Bernardo O´Higgins.
En 1870, con el grado de teniente primero, pidió permiso para iniciar la
carrera de derecho en la Universidad de Chile. En medio de todas esas
gestiones, fue nombrado segundo comandante del vapor Arauco y, más tarde, se
integró en el cuerpo docente de la Escuela Naval.
El 12 de febrero de 1873 ascendió a capitán de corbeta
graduado y un año después a capitán de corbeta efectivo. En 1878 terminó sus
estudios y recibió el título de abogado. Como jurisconsulto le correspondió
defender a sus compañeros frente a difíciles trances, como el que vivió su pariente
político Luis Uribe, quien fue acusado de desobediencia por un superior.
Poco tiempo después fue destinado a la gobernación marítima,
donde ayudó a redactar el proyecto de ley de navegación, que fue aprobado y
entró en vigor en julio de 1878. También participó en la preparación de un
proyecto preliminar de Código Marítimo. Dictó clases en la Escuela Benjamín
Franklin, que impartía enseñanza nocturna a adultos. A los 25 años, Arturo se
enamoró de Carmela Carvajal Briones y, cuando fue nombrado capitán de corbeta,
se casaron. Ella tenía 19 años. La pareja tuvo tres hijos, el primero de los
cuales murió a los ocho meses. Luego nacieron Blanca Estela y Arturo.
Se le recuerda con honor por su heroica participación en la
guerra del Pacífico, contra Perú y Bolivia (1879) donde fue el comandante de la
insigne Esmeralda. En el conflicto, en la rada de Iquique, en la mañana del 21
de mayo de 1879, se trabó en desigual combate contra los acorazados peruanos
Huáscar e Independencia. Aproximadamente a las 7:00, el vigía de la corbeta
Covadonga dio la señal de que se acercaban los acorazados peruanos, al mando de
los comandantes Juan Guillermo Moore y Miguel Grau, respectivamente.
Combate Naval de Iquique (óleo de T. Sommerscales)
El comandante de la Covadonga, Carlos Condell Maza, comunicó
por medio de señales al capitán de la Esmeralda, Arturo Prat, la llegada de los
monitores peruanos al puerto de Iquique. El combate propiamente dicho comenzó
una hora y media después del primer avistamiento, cuando la Esmeralda luchaba
en una contienda dispar contra el Huáscar y la artillería del puerto de Iquique
en tierra firme, mientras que la Covadonga hacía lo propio contra el
Independencia. Una media hora antes del mediodía, el Huáscar espoloneó a la
débil Esmeralda.
El capitán Prat optó por la decisión más difícil: desafiar a
la muerte y combatir sin rendir el pabellón patrio, ordenando el abordaje.
Dando valor a sus hombres, saltó al abordaje del Huáscar, y falleció en la
cubierta junto con el sargento Juan de Dios Aldea y otro marinero. En un
segundo espolonazo, saltó el teniente Ignacio Serrano y una docena de
marineros, que tuvieron el mismo destino que Prat.
Los que siguieron combatiendo fueron el teniente Luis Uribe,
que asumió el mando, y el guardiamarina Ernesto Riquelme. No obstante, al
tercer espolonazo que le propinó el Huáscar, la Esmeralda comenzó lentamente a
hundirse sin arriar la bandera chilena. Notable fue la actitud del comandante
peruano Miguel Grau quien, tomando la espada y otros objetos personales del
capitán Prat, los envió a su viuda junto a una sentida carta de elogio y pésame
por su contrincante.
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